LOGICA
FORMAL, MAXIMOS EXPONENTES DE LA FILOSOFIA.
Integrantes:
Fabio
vangrieken
Carmen
jayariyu
Johana
Fernández
Milenis
pushaina
Adalfi
Ramírez.
Tutora:
Ibeht
maría Pérez mejía.
Licenciatura
en etnoeducación.
VI
Semestre.
Grupo
1
Universidad
de la guajira.
Maicao
la Guajira.
2017
Filosofía
Antigua.
Sócrates:
La figura de Sócrates, maestro de Platón y contemporáneo de los sofistas, está envuelta en la
ambigüedad y la polémica. Nacido en Atenas en el año 470 (469) a. de C., su
padre Sofronisco era escultor, trabajo que también desempeñó Sócrates
temporalmente, y su madre, Faenerete, fue comadrona, oficio al que se sentía
íntimamente ligado el filósofo, ya que a lo largo de su vida se dedicó, igual
que una partera, a ayudar a parir a los demás, no hijos, sino ideas.
A Sócrates se le reconoció también su gran valor como soldado. Participó en la Peloponeso, en la batalla de Potidea, donde salvó la vida a Alcibíades, y contra los espartanos en Delio. Así mismo, pese a sus escasos recursos económicos, que no hicieron mella en su vida debido a su gran sobriedad, Sócrates supo rodearse de personajes influyentes y de un enorme círculo de discípulos a los que, como un tábano, gustaba aguijonear sus certidumbres y creencias, hecho que le situaría posteriormente en una situación tan controvertida y arriesgada que le llevó a la condena a muerte por el Tribunal de los Quinientos en el año 399 a. de C. |
Sea como fuere, y debido a que no
escribió ninguna obra, la figura de Sócrates se conoce indirectamente a través
de cuatro fuentes bastante heterogéneas. Por una parte tenemos las noticias que
sobre él nos ha dejado Jenofonte,
que aunque no fue discípulo suyo, sí lo conoció personalmente, escribiendo
varias obras en las que tacha de absolutamente injustificada su condena y donde
alaba la virtud cívica del filósofo. Sin embargo, pese al afán de fidelidad a
los hechos, los informes de Jenofonte dependen de noticias y referencias
recogidas de fuentes muy diversas y no siempre fiables. Ahora bien, el
método socrático para acceder a la verdad esencial y permanente de las cosas se divide en dos pasos: a través de la ironía tomamos conciencia de nuestra propia ignorancia,
reconociendo que no sabemos nada. Este es el paso previo a la mayéutica, o el arte de dar
a luz, como la comadrona, mediante el cual descubrimos por nosotros mismos la
verdad, a través de ciertas preguntas encaminadas a ese fin. "Conócete a ti mismo", la máxima
del oráculo de Delfos, ha de llevarse a cabo dialécticamente, a través del
diálogo o confrontación entre dos o más logoi.
Platón:
Platón representa el
dualismo. Según él, existen dos mundos totalmente contrapuestos: el mundo de
las ideas y el mundo sensible. El mundo de las ideas se caracteriza por lo
único, eterno, inmutable e inmaterial, y es superior al mundo sensible, que se
caracteriza por lo múltiple, perecedero, cambiante y material.
Las ideas son plasmadas en el mundo sensible por la acción del demiurgo. Además, éste establece la jerarquización del mundo de las ideas. En el nivel más bajo se sitúa las ideas matemáticas. En un nivel más alto se encuentran la belleza y la justicia. La jerarquización culmina con la idea de bien, el origen del mundo de las ideas y el máximo grado de conocimiento al que el ser humano puede aspirar.
Las ideas son plasmadas en el mundo sensible por la acción del demiurgo. Además, éste establece la jerarquización del mundo de las ideas. En el nivel más bajo se sitúa las ideas matemáticas. En un nivel más alto se encuentran la belleza y la justicia. La jerarquización culmina con la idea de bien, el origen del mundo de las ideas y el máximo grado de conocimiento al que el ser humano puede aspirar.
El pensamiento platónico defiende
que el conocimiento de las cosas se alcanza mediante la dialéctica, cuyo
significado en ambiguo. Primero, se define como el camino que lleva al ser
humano desde la ignorancia al conocimiento del mundo de las ideas. Segundo, se
define como la ciencia de las ideas; es decir, el saber que nos permite conocer
las ideas y establecer una jerarquización entre ellas. Existen
dos tipos de conocimiento: la ciencia y la opinión. La ciencia tiene por objeto
el conocimiento de las ideas, siendo un conocimiento seguro e invariable. La
opinión, en cambio, se refiere al ámbito de lo cambiante y perecedero y es un
conocimiento variable e inseguro. Según
Platón, el hombre es una realidad dual, ya que es la confluencia del alma
(originaria del mundo de las ideas) y del cuerpo (originario del mundo
sensible). Cuando el alma se une al cuerpo accidentalmente, olvida la
existencia del mundo de las ideas y cae en la ignorancia. Sin embargo,
observando el mundo sensible, sigue un camino a través del cual intenta
recordar las ideas, culminando en la idea de bien. A este recuerdo se le
denomina reminiscencia.
La ética y política de Platón se puede
explicar remitiéndonos al concepto de justicia. Según Platón, la justicia en el
individuo consiste en el acuerdo de las tres partes del alma:
- El alma racional, representada por la sabiduría, la prudencia y la razón. Busca alcanzar el conocimiento a través de la ciencia.
- El alma irascible, representada por el valor y el ánimo. Controla la capacidad para organizar acciones en función del apetito.
- El alma concupiscible, representada por la moderación y el apetito.
- El alma racional, representada por la sabiduría, la prudencia y la razón. Busca alcanzar el conocimiento a través de la ciencia.
- El alma irascible, representada por el valor y el ánimo. Controla la capacidad para organizar acciones en función del apetito.
- El alma concupiscible, representada por la moderación y el apetito.
Filosofía medieval
Santo tomas
de Aquino:
Para Santo Tomás, la distinción
filosofía/teología descansa en la separación entre orden natural y sobre-
natural: el orden de conocimiento natural procede de
la razón humana, da lugar a la filosofía y tiene carácter demostrativo; el orden sobrenatural procede
de la revelación y de la fe y es un conocimiento oscuro; algunas de sus
verdades están al alcance de la razón, y otras la exceden. Ambos conocimientos provienen, en último
término, de Dios, por lo que entre ellos no puede haber contradicción. Entre
las dos esferas de conocimiento cabe la colaboración, dando lugar a la teología: la revelación
puede orientar a la razón y le permite evitar errores; la razón le sirve a la
fe para aclarar y defender los misterios de la revelación. Algunas creencias
nunca podrán ser demostradas por la razón y otras sí, como los preámbulos de la fe (existencia
de Dios e inmortalidad del alma). Habrá dos tipos de teología: la racional o natural, que llega a Dios utilizando una capacidad ligada a la
naturaleza humana, la razón; y la teología cristiana o sobrenatural: su fundamento es
la doctrina revelada y la fe, pero usa también de la razón para conseguir un
orden científico y como arma dialéctica.
Santo Tomás quiere defender la
posibilidad del conocimiento de Dios sin rebajar la calidad de su ser, evitando
dos extremos: afirmar la posibilidad del conocimiento de Dios a costa de
aproximar demasiado su ser a las cosas del mundo (con el peligro de su
antropomorfización); y separar radicalmente a Dios del mundo, negando con ello
la posibilidad de su conocimiento racional. Para ello empleará varios recursos: la afirmación: afirmaremos de Dios únicamente aquellas propiedades puras
que no traen consigo imperfección; la negación: obtenemos un concepto negativo de Dios negando de Dios las
propiedades de las criaturas que implican imperfección; la eminencia diremos
que Dios posee de forma infinita las perfecciones que encontramos en las
criaturas. Por su parte, la analogía nos recuerda que las
palabras empleadas para pensar a Dios no tienen exactamente el mismo
significado que poseen cuando las empleamos para referirnos a las cosas finitas
(no tienen un significado unívoco), pero tampoco equívoco, sino analógico, en
parte igual y en parte distinto.
San Agustín:
San Agustín es el máximo exponente de la
filosofía cristiana durante el período patrístico y uno de los más geniales
pensadores de todos los tiempos. Mejor que ningún otro logra la síntesis
armoniosa entre platonismo y cristianismo. Su filosofía religiosa y su doctrina
teológica tienen un influjo decisivo en la Edad Media y el Renacimiento, tanto en el
aspecto teológico como en el social. Influyó en todos los ámbitos: dogmático,
político, místico, de reforma, etc.
Desde el punto de vista Político: había terminado las
persecuciones, el Estado apoya a los cristianos, pero se entromete en las
cuestiones religiosas. Los bárbaros invaden el Imperio romano.
Desde un enfoque Cultural: desde Marco Aurelio y Plotino, no surgen
grandes pensadores paganos (Libanio, Símaco, Macrobio y Claudio son de segunda
categoría).
En cambio surgen las grandes figuras de la literatura cristiana:
Clemente, Orígenes, los Capadocios, Jerónimo, Hilario, Ambrosio, etc. Religión:
se suceden las grandes herejías (arrianismo, donatismo, pelagianismo,
nestorianismo, etc., que influyen en la obra de Agustín).
San Agustín trata del problema del lenguaje en el De Magistro y en De
Doctrina cristiana. En estas dos obras explica que las palabras no son
fuente de conocimiento, porque las cosas naturales las conocemos por la visión
y las sobrenaturales es Cristo mismo el que nos las da a conocer. Las palabras
son un instrumento para recordarnos lo que ya hemos conocido. Son un signo
convencional (también hay signos naturales).
La Sagrada Escritura es Palabra de Dios y está en el marco de los
signos. El sentido de la Escritura puede ser literal (inmediato) o alegórico
(nos da a conocer una realidad más allá de lo que las palabras quieren
significar inmediatamente).
San Agustín afirma que las palabras son signo de las cosas, pero
también en ocasiones dice que son signo del pensamiento.
Filosofía
moderna.
Rousseau:
Rousseau, frente a los ilustrados, argumenta que
las ciencias y las artes no han mejorado al hombre, sino que han ayudado a
corromperlo, contribuyendo a crear sociedades artificiales en las que domina la desigualdad y todos los males que
esta trae consigo. Rousseau intentará mostrar al hombre auténtico, al hombre no
corrompido por la sociedad. Ello le lleva a diferenciar entre estado civil y
estado de naturaleza. El estado
civil es la sociedad organizada, con sus leyes
convencionales y sus gobiernos. El estado
de naturaleza es la situación en que se encontrarían los
hombres antes, o al margen, de la creación de sociedades organizadas, en la que
sus vidas estarían regidas por ciertas leyes o derechos naturales. Hecha esta distinción se trata de
descubrir cómo es el hombre natural, el hombre que vive en estado de
naturaleza, y de explicar cómo hemos podido llegar a la situación actual
Una vez eliminadas la
convencionalidad y el artificio con el que la sociedad recubre la naturaleza
humana, descubrimos que:
·
En estado de naturaleza los hombres viven aislados, ya que la única
comunidad natural es la familia, y solo durante el tiempo que los hijos
precisan de sus padres; luego los vínculos familiares se disuelven.
·
Dado que, en tal estado, los hombres no han sido corrompidos, los seres
humanos son, en su mayoría, fuertes, sanos y autosuficientes.
·
En tal estado los hombres son básicamente iguales, ya que las desigualdades
que existen se deben únicamente a sus condiciones físicas.
·
En estado de naturaleza los hombres se mueven en virtud de dos pasiones
o impulsos básicos, que son el deseo de auto conservación (le lleva a intentar
satisfacer sus escasas necesidades naturales) y la piedad o compasión por sus
semejantes (impulso que nace de la capacidad de identificarse con los demás y
que se observa, incluso, en algunos animales).
Inmanuel Kant:
Todo aquel que se ocupe de filosofía moderna no puede
dejar de lado a Kant; tal vez haya que decir lo mismo de todo aquel que se
ocupe de filosofía. Su obra es típicamente alemana, muy elaborada y un tanto
nebulosa. Encerrado en su gabinete, donde pasó su larga vida de casi 80 años,
cuidaba poco el filósofo del mundo banal, aun cuando lo frecuentaba con placer.
Encasillado en su subjetividad,
a la manera de Descartes, da a
sus teorías una dirección muy distinta a la del filósofo francés. Descartes se
adentra en su yo, pero ha de
encontrar el camino para elevarse a Dios,
y a un tiempo, para dar «certidumbre» al mundo físico o de la res extensa. Kant, encerrado en
un mundo fenoménico, ha de descalificar la posibilidad de contactar a las cosas
en sí mismas, sean las del mundo,
la de Dios, o del alma.
La filosofía de Kant no niega la existencia de Dios, ni un orden moral,
ni la realidad pensable de un mundo físico. Lo que niega —salvo en lo moral— es
que la razón humana pueda trascender y llegar a esos entes en sí mismos: sean
el «mundo», «Dios» o el «alma». Además Kant constituyó la idea de que el mundo,
el Sol y todos los planetas son complementarios unos con otros.
Kant parte de la conciencia, de las representaciones fenoménicas del yo,
sean provenientes del mundo externo o interno. Se aboca, desde un principio, a
la estética trascendental.
Kant entiende por sensación el efecto de un objeto sobre la facultad
representativa, en cuanto somos afectados por él. Se entiende que se prescinde
por completo de la naturaleza del objeto afectante y que solamente se presta
atención al efecto que se produce en nosotros, en lo puramente subjetivo.
La intuición empírica es una percepción cualquiera que refleja a un
objeto, y así el conocimiento es considerado como un medio. La intuición
empírica es la que se refiere a un objeto, pero por medio de la sensación. El
fenómeno es el objeto indeterminado de la intuición empírica. El árbol puede
afectarnos y de él tenemos una representación fenoménica. Nada podemos saber
del árbol en sí. La realidad de la cosa, en ella misma, es un noúmeno no alcanzable.
Filosofía
Contemporánea.
Martin Heidegger:
La
filosofía de Heidegger es una de las modalidades del existencialismo
contemporáneo, su preocupación fundamental respecto al ser y el tiempo no era
la existencia humana sino el sentido del ser en general.
En abril de 1933 cuando los nazis
llegan al poder, Heidegger es nombrado rector de la Universidad de Friburgo,
después renuncia a este cargo, pero el aceptar el puesto de rector en el
régimen nazi ha dado a innumerables debates. Para Heidegger la tarea
fundamental de la filosofía consiste en aclarar, en dilucidar el sentido del
ser, encuentra que la vía de acceso al ser es nada menos que el dasein, el ser
concreto, el hombre mismo.
Respecto a la filosofía, Heidegger no acepta una concepción que subordine a ésta a las ciencias particulares.
Respecto a la filosofía, Heidegger no acepta una concepción que subordine a ésta a las ciencias particulares.
El dasein es la existencia, la
realidad humana, el hombre se convierte en el fundamento de la ontología, el
hombre o dasein no es el ser, sino el medio a través del cual se da o se abre
el ser.
Heidegger considera que éste
no es una característica, es su propio ser, significa que la naturaleza propia
del dasein consiste en su existencia y no lo aprendido o conocido mediante
categorías o conceptos, dasein es el ser en el mundo.
Existencia
auténtica e inauténtica. El análisis dasein descubre la contingencia de su ser.
En la
existencia inauténtica el dasein se despreocupa, se involucra en la vida
cotidiana donde predomina el uno, es un aspecto ontológico no una degradación
moral. La existencia auténtica, son muy importantes los conceptos (vivencias)
de la nada y de la angustia. El hombre cuenta con una experiencia privilegiada
que es la angustia, la angustia no es un miedo ante algo concreto, es una
vivencia que nos permite percatarnos de la nada, de la muerte como parte
sustantiva de nuestro ser.
La fenomenología es el
procedimiento o método para descubrir al ser de los entes, trata de interpretar
las condiciones de posibilidad de los fenómenos.
La muerte
es la posibilidad invencible, la anticipación de la muerte hace del ser ahí un
todo, puesto que todas las otras posibilidades existenciales parecen
subordinarse a ese poder ser primordial.
John Stuart
Mill:
Para
dichos estados atrasados Mill mantiene que el despotismo
puede considerarse una forma de gobierno aceptable, siempre que el déspota
tenga en mente los intereses del pueblo, a causa de los obstáculos y
dificultades del progreso espontáneo.5 Aunque
este principio parezca claro, hay un número de complicaciones. Por ejemplo,
Mill defiende explícitamente que lo que entendamos por «daño» puede englobar
actos de omisión así como actos de comisión. Por ende, fracasar a la hora de
salvar un niño en apuros contaría como un acto perjudicial, tanto como no pagar
impuestos o ausentarse en una vista judicial a la que se ha sido exhortado como
testigo. Todas estas omisiones negativas pueden ser recogidas por una
regulación, según Mill. Por contra, no cuenta como un eco perjudicial el dañar
a alguien sin fuerza o fraude el individuo afectado consiente asumir el riesgo.
Por esta razón, uno podría ofrecer empleos sin seguridad laboral a otros, dado
que no involucra decepción (Sin embargo, Mill reconoce un límite concreto a
este consentimiento: la sociedad no debe permitir que los individuos se vendan
a sí mismos en la esclavitud). En estos casos es importante tener en mente que
los argumentos que usa en Sobre
la libertad están basados en
el principio de utilidad y nunca apelan a derechos naturales.
La cuestión de cuáles son
las acciones que consideramos como atañentes exclusivamente al individuo
ejecutor y cuáles, ora por comisión, constituyen daños sujetos a regulación,
sigue viva en las interpretaciones del autor. Es importante enfatizar que Mill
no consideraba que la ofensa fuera constitutiva de «daño»; ninguna acción
podría ser restringida simplemente por haber violado las convenciones morales
de una sociedad determinada. La idea de una ofensa que perjudica y, por tanto, objeto de
restricción fue posteriormente desarrollada por Joel Feinberg en su «principio de
ofensa» (offense principle), que es esencialmente una extensión del harm principle de Mill.
En Sobre la libertad se lleva a cabo una apasionada defensa
de la libertad de expresión. Mill defiende el discurso libre como una condición necesaria para el progreso social e
intelectual. No podemos determinar con claridad, dice, que una opinión
silenciada no contenga algún elemento de verdad. Además sostiene que el
permitir divulgar opiniones falsas puede ser productivo por dos razones. En
primer lugar, los individuos tenderán a abandonar creencias erróneas si están
involucrados en un fecundo intercambio de ideas. Y en segundo lugar, forzando a
otros individuos a reexaminar y reafirmar sus creencias en el proceso de debate.
Bibliografía
compañeros buena información, deben tener en cuenta el color de la letra que dificulta un poco en la lectura.
ResponderEliminarcompañeros muy buen trabajo tiene una información precisa
ResponderEliminarGracias, estamos para aprender.
ResponderEliminartiene buena selección de la temática pero se dificulta leerlo
ResponderEliminargracias compañeros por sus comentarios estamos para aprender este el inicio
ResponderEliminarExcelente trabajo compañeros
ResponderEliminarMuchas gracias compañeros por sus buenos aportes. lo tendremos en cuenta para un nuevo trabajo
ResponderEliminartodos estos folosofos y sobre todos los aportes de aristoteles, son de gran importancia ya que la trascendencia de la lógica formal en la historia de la humanidad nos lleva a un desarrollo del pensamiento, ademas de tener un conocimiento nuevo partiendo de otros que ya existen, y a crear nuestros propios juicios pero ante todo ser críticos.
ResponderEliminarCompañeros estamos en una etapa de innovación al realizar este trabajo y estamos para aprender, valoro su esfuerzo ya que el contenido acerca de la lógica formal y los filosos que hicieron sus aportes en las diferentes edades de la historia fue muy interesante pero un poco dificultosa visualizar el contenido en algunos parrafos.
ResponderEliminarFelicitaciones compañeros